miércoles, 26 de septiembre de 2007

Lisboa.








En Lisboa no se habla portugues... al menos en un puente de semana santa en España.... supongo que eso lo pensaría yo y los mas o menos dos o trescientos mil españoles que invadian la ciudad y que creo que hacen que los lisboetas huyan despavoridos de la capital, tiene guasa, Juan II la asedio durante meses y no la tomó, llegamos los turistas en masa y huyen, que ironia.




Solo escuche portugues el lunes cuando la marabunta española habia salido de allí y en algún pueblecito al que llegue de casualidad con el coche alquilado el domingo.
Y es que claro... una gran ciudad cerca de España pues llama la atención y para colmo si como decia una guia de viajes americana "Lisboa es la ciudad mas bonita de España" (textual) pues ya queda dicho.


Sobre todo cualquiera de las vistas de la ciudad desde los muchos miradores son preciosas, desde la fortaleza la vista es magnifica. Es una ciudad sinuosa, como si los edificios hubieran ocupado las colinas. Para subir a las partes altas puedes tomar varios elevadores como el de santa justa pero, en nuestro caso no tomamos ninguno, todo andando, si cuando se sale de viaje se piensa demasiado en la comodiad, manias y prejuicios, no se disfruta realmente.


Es una ciudad con muchos rincones especiales,huele a ... y aunque pueda sonar raro ,a decadente y un poco a derrota, si , una ciudad capital de un viejo imperio navegante, perdido, en algunos lugares castiza, en otros supermoderna, se mezcla todo con ese aire colonial,, la misma gente, mucho mestizaje... recuerda a Granada pero a lo grande, Roma o Estambul son parecidas en eso, ese ambiente, la gente, esta claro que nos parecemos mas a ellos que a un estirado berlines o londinense, por cercania, por costumbres, por modo de pensar y vivir.


Hay muchisimos monumentos dignos de mencion y de pasear por sus alrededores, la Torre de Belem, a la orilla del Tajo, medio residencia-almacen-prision, un poco de todo pero es una maravilla, amen de los pastelillos de nata (o de belem) que se vendian en el barrio cercano, un pequeño monumento de caracter mas dulce, tambien tenemos el monumento a los descubridores portugueses, un monumento poco sutil a mi modo de ver,aunque no esta mal or supuesto ademas desde su mirador se ven grandes vistas del monasterio de los jeronimos de estilo gotico-manuelino , el claustro es de los mas bonitos que he visto.


Tambien estan los tranvias.... montar es volver a los años 30, y es un buen modo de moverse por lisboa y evitar algunas cuestas porque las distancias son grandes,, de belem a la plaza del comercio hay un buen trecho y coger esos travias es una buena solucion, y a parte resulta un agradabilisimo paseo y una manera excelente de mezclarse con la gente.


Hay mas cosas que visitar por supuesto, sus calles y plazas merecen la pena en si, las casas que han conservado una uniformidad de estilo, colores. Los parques como el de marques de Pombal, los barrios altos, las casas de fados, las tabernas, es una ciudad con mucho ambiente que rebosa cultura por los cuatro costados.


Visité Sintra, atiborrada de turistas, bonita pero con mucha gente, yo soy tambien un turista pero hay cosas que te superan, los mismos habitantes deben vivir agobiados si han de aguantar esa marea humana de continuo. Es un lugar digno de ver y los palacios estan muy bien, pero ocurre como la mayoria de los centros turisticos europeos, la masificación termina por volverlos insoportables.


Los acantilados de la costa del cabo mas occidental de Europa,las dunas de las zonas de playa de Cascais y Estoril, cabo da Roca, es una costa increible, de mar rizada y fria atlantica, con multitud de surfistas cabalgando sobre las olas, en un dia de invierno soleado es sencillamente espectacular.

Habia un lugar intresante,,, el monasterio de los Capuchos cerca de Sintra... es todo lo que no es el de los jeronimos o el escorial, es el monasterio mas pobre que he visto jamas, Felipe II cuando anexiono portugal decia que en su imperio tenia los dos extremos de la vida monastica, Os capuchos y el opulento Escorial. La verdad es que es un lugar muy muy extraño, precioso y escondido en el bosque invisible a los caminos mas cercanos.

Ademas fue de los pocos sitios donde habian pocos pocos turistas, eso ya de por si me gusto, todo el mundo peleandose y guardando colas interminables en los palacios de Sintra, para mi fué un lugar verdaderamente excepcional y curioso no es una visita comun, eso si, no hay lujos, no hay que esperar nada espectacular, puede ser poco mas que un cortijo abandonado en algun paraje andaluz, pero ofrece un entorno increible y los lujos se reducen al bosque que rodea el lugar, es un sitio diferente para sentir cosas diferentes, incluso aunque no se sea creyente tiene una magia especial.

Volviendo a lisboa, que mas contar, bueno, la gente muy muy amable, si te veian perdido se iban contigo hasta la puerta del sitio me paso buscando el museo de arte antiguo cerca de Belen, pero mala suerte, me lo tope con reformas, si te interesa el arte esta bien y hay un poliptico (tabla pintada) que merece la pena. De todos modos he estado en muchos lugares y normalmente el trato de las personas a los turistas, a la gente que pregunta dudas ha sido exquisito siempre.


La comida muy muy buena... muchas recetas de bacalao, carnes, marisco, no se pasa hambre en el sur.


Hay que cruzar el tajo a la otra orilla., alli esta Almada no hay nada en especial que ver simplemente es un paseo agradable en ferri y comer alli es algo mas barato ,,, aunque en lisboa en general se come mas barato que en España.... aqui tenemos precios europeos para unos sueldos cuestionables.

Mas cosas, tendras que ver la Baixa, los miradores de Graça, la Alfama, el Castillo de San jorge que tiene unas vistas excelentes, la catedral, pero esos barrios son muy castizos, me gustaron., luego estan las plazas de la republica, restauradores,,,pufff.... los locales de fado en los barrios altos,, el cafe la brasileira ,,, paré alli y me tome un "solo", el cafe es el mejor que he probado.

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